Perdonar te hace más importante via @HarvardBiz #in

You have to begin with some kind of understanding of what status actually means. In my work, I define person's status as his or her estimation of self worth rather than the estimation placed on that person by others. It is a personal and internal judgment and as such is completely-self controlled — nobody can 'make' you feel unimportant. They can certainly 'act' in ways that are either consciously or unconsciously designed to 'raise' their own status but only you can lower your own status.

Me ha gustado esta reflexión. Resume en pocas palabras conceptos que trato de transmitir a mis hijas.
Tú eres el que tiene el control, y tu acción repercute en tu percepción de ti mismo.

Buena pregunta la de @antonioespana ¿algún "tecnócrata" en la sala para contestar?

Y me pregunto, si en un siglo de existencia, esos planificadores centrales al estilo soviético que son los bancos centrales, no sólo no han contribuido a evitar los ciclos económicos, sino que los han alimentado e intensificado, ¿por qué no nos decidimos a cerrarlos, volver al patrón oro e implantar la reserva del 100%?

Con la que está cayendo, ma parece que Antonio formula una pregunta más que relevante, y no estaría de más que alguno de los más cercanos a la política europea y a la institución la respondan con claridad.

El Estado de las Autonomías por The Economist

The democratic constitution’s creation of 17 autonomous regions tried to reverse Franco’s heavy-handed centralisation, while keeping enough national control to satisfy the right, long nervous about self-government of Basques, Catalans and Galicians. In fact it has led to waste in public spending and to 17 sets of business regulations, fragmenting the national market and increasing costs.

Interesante artículo en The Economist, en el que quiero destacar este párrafo en el que se analiza el impacto del Estado de las Autonomías: malgasto y regulación fragmentada.
Claro como el agua.

Rendido ante David Ferrer

siempre está cuando se le llama, nunca dice una palabra más alta que otra, siempre da la cara y, además, casi siempre gana

A veces la fortuna es injusta. Este artículo de El Mundo dibuja el perfil de un enorme profesional.
Lo dije ayer: nunca me ha gustado su tenis, pero una vez tras otra el se empeña en demostrarme que a él le funciona con una efectividad que los qeu tienen un tenis más vistoso ya desearían.
Destaco esa última frase del artículo. Una frase que me encantaría que algún día alguien escribiera de mí.

Ahora a 120 otra vez.

Gabinete SEC (@desdelamoncloa)
24/06/11 14:06
El Gobierno acuerda restablecer el límite de velocidad en 120 km/h. el próximo 1 de julio. http://t.co/JlPHIMb#CMin

Pero lo de bajar el límite de velocidad a 110 ¿no era para ahorrar combustible? Entonces ¿por qué cambiarlo si la gasolina no ha bajado? No sé muy bien cómo se justifican estas decisiones, pero si los datos que se dieron de ahorro eran ciertos ¿a qué viene este cambio? Lo único cierto es el coste de quitar (y tirar a la basura) todas las pegatinas de 110.

¿Qué nos motiva?

Interesante presentación, tanto en la forma como en el contenido. Algunos conceptos los veo bastante discutibles (es muy probable que no sea lo mismo lo que me motiva dentro de mi puesto de trabajo que lo que me motiva en mis horas de ocio, que el concepto de "pagar suficiente" sea muy subjetivo, ...) pero resulta interesante como llamada a la reflexión.

Esto sí es un manifiesto.

reflexionar sobre lo que cada uno puede hacer en su propio ámbito y quizás no hace con el empeño con que debiera: el profesor enseñar, el estudiante estudiar haciéndose responsable del privilegio que es la educación pública, el tan solo un poco enfermo no presentarse en urgencias, el periodista comprobando un dato o un nombre por segunda vez antes de escribirlos, el padre o la madre responsabilizándose de los buenos modales de su hijo, cada uno a lo suyo, en lo suyo, por fin ciudadanos y adultos, no adolescentes perpetuos, entre el letargo y la queja

Cuando se domina la palabra como la domina Antonio Muñoz Molina y se tienen claros los conceptos se escriben joyas como esta.

Vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro; criticamos por la forma y la procedencia sin entrar en el fondo de las cosas; exigimos derechos sin recordar que para ello hay que asumir obligaciones.

Me quedo con el destacado del último párrafo que encabeza este post, pero recomiendo encarecidamente su lectura completa. Yo me lo guardo en todos mis favoritos para leerlo muchas veces y ponerlo como ejemplo.

Disciplina de partido 2.0

5. Hay que expresarse de modo personal, pero jamás deslizar opiniones personales. A la gente le atrae saber qué opina o cómo piensa un partido político que utilice sus propias palabras. Para la comunidad de Twitter, Twitter es algo muy personal. No hay que tuitear usando jerga política, pero tampoco expresar las propias opiniones. Jamás hay que ir más allá de lo expresado por nuestros portavoces, argumentarios o notas de prensa.

Por si a alguno nos quedaba alguna duda, el decálogo del PSOE para el uso de Twitter por parte de sus militantes lo deja muy claro: tú no opinas, sólo opina el partido.

Como para hablar de listas abiertas.

¿Demagogia, manipulación o estupidez?

Ahora bien, cuando se analiza el fenómeno con un poco de detenimiento llegan las paradojas. Para empezar se entiende con dificultad que los partidarios de la abolición de la propiedad centren sus reivindicaciones tan solo sobre la propiedad intelectual. ¿No resultaría más interesante, para los que no pueden pagar, la abolición de la propiedad de la comida, de la ropa, o de la vivienda? ¿Por qué negarse a pagar el precio de un libro o de una canción y, sin embargo, pagar sin rechistar el precio del pan, del vestido o de la hipoteca?

No sé por dónde empezar.
Creo que he dejado bastante clara mi postura en varias ocasiones. Aquí, por ejemplo. Aunque el debate de la LES no va de descargas gratis ni de propiedad, va de otra cosa.

Después de leer (y releer) el artículo de Rafael Simancas en El País al cual pertenece el texto que encabeza este post no sé qué pensar.
Puedo pensar que es un demagogo al que se le ha ido la mano.
Puedo pensar también que es un aprendiz de manipulador que cree que sus lectores (y votantes) son tan simples que se van a tragar las tonterías que dice y que puede desviar la atención hablando de propiedad, cuando el debate de la LES, insisto, va de otra cosa.
Puedo pensar también que es simplemente un estúpido que se cree lo que ha escrito.

No sé qué es peor.

Habrá quien me diga: tranquilo, no hay que decidir, es un demagogo manipulador y estúpido, que no teniendo nada mejor que hacer ha decidido echar una mano al partido. Y se la ha echado, pero al cuello.

Y lo que me desmoraliza no es tanto lo que dice, que al final tenemos la suerte de vivir en un país en el que uno puede expresarse con libertad; es el sistema electoral en el que vivimos en el que este señor ha sido candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, y es portavoz parlamentario del partido que está actualmente en el gobierno; y muy probablemente seguirá en cargos similares porque los votantes de su partido tienen que comulgar con que esté ahí aunque opiniones como las vistas arriba les produzcan náuseas.

¿Cuándo voy a poder decidir a quien doy mi voto? ¿Cuándo voy a poder decir "yo quiero votar a este partido pero no a este señor"?

Por no hablar de la tristeza que me produce que El País publique semejante sarta de chorradas.

Condenado por mentir.

El ex gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, ha sido declarado culpable de mentir a las autoridades federales durante una investigación por varias causas de corrupción de las que se le había inculpado.

Hay veces en las que la justicia de EE.UU. me da un poco de envidia. No tanto por la inmediatez (que también), sino por la importancia que se da a ciertas cosas.